Analizar: los secuestradores

     Secuestrar a alguien requiere una manera de pensamiento diferente que requieren otras formas de delincuencia. El secuestrador necesita estar desconectado completamente de los sentidos naturales de compasión humano y la culpa. Mira el deterioro físico y psicológico del secuestrado por semanas (o aún meses) a sus propias manos. Trata de crear un sentido de desesperación en su víctima - atraparlo sin destruirlo. Aquí exploraremos un poco la mente de los secuestradores latinoamericanos. Veremos a la organización de los secuestros, sus motivaciones, la mentalidad que exige el proceso del secuestro, y finalmente, los dos tipos de secuestradores identificados por víctimas del secuestro ("Secuestro" 3).

Los grupos organizados


     En años recientes, hemos visto un cambio en la naturaleza de los secuestros en Latinoamérica: se ha convertido en una verdadera industria en vez de una forma de protesta política o los acciones de gobiernos corruptos. Los grupos de secuestradores ya no son mayormente compuestos de criminales. En muchos casos, los secuestradores parecen ser miembros normales de la sociedad con trabajos honestos y familias. La diferencia es que ellos usan su tiempo libre para planear y cumplir con secuestros numerosos. Un secuestrador, solo conocido como Omar, graduó de universidades estadounidenses con licenciatura en ingeniería. Un día se fue acercado por unos de sus colegas de trabajo. Le pidieron si quisiera tomar parte de un "equipo" de secuestradores. En total, antes de su captura por las policías, ha secuestrado más que 23 personas pidiendo rescates de 500.000 de dólares a 8.000.000 de dólares. Aunque lo negó a las policías, él y sus compañeros mataron a 6 de las víctimas cuando se acercó las policías o si nadie pagó el rescate. Este es un ejemplo calmo de los tipos de "bandas de delincuentes organizados" involucrados en la industria del secuestro. Depende del tipo de secuestro y los motivos para hacerlos, pero estas bandas de secuestradores, en general, según Emilio Meluk se organizan en la manera siguiente:
  

    "Iniciador:" La persona que escoge las víctimas y las investigan. El líder.

    "Plantero:" La(s) persona(s) que provee al grupo de apoyo financiero para el secuestro. El financiero.
    "Grupo de aprehensión o 'levante':" Las personas que encuentran, toman, y transportan al secuestrado al lugar de cautividad. Los verdaderos secuestradores.
    "Grupo de vigilancia:" Las personas que atienden (o maltratan) al secuestrado en el lugar de cautividad. Los observadores.
    "Negociador:" La(s) persona(s)s que tienen contacto directo con la familia de la persona en cautividad. Negocian el precio del rescate, los términos de su liberación, y obtienen el dinero de la familia. El representativo del grupo.
Hay también grupos subversivos (como FARP, EPR, FARC, y ELN), grupos paramilitares, grupos narcotraficantes, grupos de terroristas urbanos, y grupos que toman forma en métodos esporádicos para hacer un solo secuestro. Todos tienen sus propios razones y métodos para secuestrar. El aspecto de más miedo es que estas organizaciones, muchas veces, se parecen a y ganan tanto dinero como empresas legales. En total un secuestro de grupo requiere 6-8 personas con trabajos específicos.

Las motivaciones y la mentalidad

   En general, según un trabajo sobre el secuestro escrito por la facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá, hay cinco objetivos que tendrían los secuestradores:
1. Recibir un rescate en cambio de la víctima
2. Asesinar al secuestrado
3. Pedir rescate, obtenerlo y asesinar al secuestrado
4. Obtener un fin de publicidad política
5. Sembrar el miedo en la población, como variante terrorista.


Otras motivaciones incluyen al deseo de controlar la libertad de otros, revelar las limitaciones del estado, la venganza u otras motivaciones personales, la territorialidad, la autoridad, y la ganancia psicológica (entre otras). El nivel de barbaridad con que inician y llevan a cabo los secuestros depende del carácter de la organización a que los secuestradores pertenecen. Para secuestrar a alguien en primer lugar, una persona necesita un nivel de insensibilidad – los secuestradores utilizan lo que saben de la persona para controlarla. No suelen identificarse con la víctima ni suelen ser influenciados por ver la deterioración de un ser humano. Secuestrar exige algo inherente y algo aprendido (Meluk 2).


Los dos tipos de secuestradores

 

            En las investigaciones de Emilio Meluk, los puntos de vista de más que ochenta “ex secuestrados” han sido recopilados para formar un análisis completo del perfil de los secuestradores. Las víctimas del secuestro identifican dos tipos principales de secuestradores – “los que son renuentes a secuestrar” y “los que lo hacen deliberadamente.” El primer tipo es el parte del grupo compuesto de las personas más intimidantes, pero menos peligrosos. Normalmente son estudiantes y licenciados universitarios acostumbrados a un nivel alta de vida. Son narcisistas frustrados y desilusionados por la falta de ofreces para mantener su estilo de vida. Por otro lado, estas personas (si no son estudiantes) suelen estar los delincuentes de la sociedad, buscando ganar dinero rápidamente y en una manera "fácil," que involucra menos riesgo que el narcotráfico. No siguen un codo de conducta – simplemente siguen sus líderes ciegamente y hacen cualquier cosa para ganar dinero. Causan daño físico a sus víctimas pero ni las deshumanizan ni las maltratan emocionalmente. El segundo tipo (“los que lo hacen deliberadamente”) es un verdadero paradigma. Portan muy controlados y calmos. Parecen ser miembros normales y aún exitosos de la sociedad, pero en un momento se pueden convertirse en algo más terrible que los delincuentes que los siguen. Planean todos los secuestros, los llevan a cabo, controlan a sus víctimas físicamente y mentalmente, y ejecutan a los secuestrados en sangre fría sin pensarlo dos veces. Son los cerebros de la operación y los criminales verdaderos (Meluk 2).