Los secuestros en México

      Toda Latino América está enfrentando un gran problema debido al gran número de secuestros que ocurren cada año.  Una compañía Británica llamada Hiscas, reportó que en los últimos ochos años el número de secuestros por todo el mundo ha aumentado 70% (García Jr.).  Otro estudio estima que un 85% de los secuestros mundiales ocurren en Latino América (García Jr.).  Estas estadísticas demuestran la gran severidad de un problema único en Hispano América.  Un grupo llamado “Human Rights Watch” declaró correctamente que privar a una ciudad de su libertad a cambio de dinero “constituye una violación de los derechos humanos internacionales” (noticiahispanoamericana.com).  En específico, los países con los más altos niveles de incidentes de secuestros, son México, Colombia, y Brasil.   Dicha organización (Human Rights Watch) reportó que recientemente México tuvo 194 secuestros comparados con 172 en Colombia y 169 en Brasil (noticiashispanoamerican.com).  Es evidente que México tiene un severo problema que sólo está aumentando con el tiempo y que tiene que ser rectificado rápidamente.        

            En México, los altos números de secuestros no es algo nuevo.  Es un problema social que ha existido por mucho tiempo y se ha implantado como parte de la cultura diaria.  Recientemente, aunque los secuestros siempre han existido, la forma tradicional que existía ha evolucionado a ser mucho más brutal y peligrosa.  Un artículo de BBC Mundo.com concluye que tristemente México tiene el más grande número de secuestros seguido por Irak.  Esta gran proliferación del secuestro impacta a la sociedad mexicana porque diariamente la comunidad es forzada a enfrentar la violencia y vivir sus vidas siempre con inseguridad e incertidumbre.  Muchos mexicanos viven bajo la impresión de que tienen “un problema severo de seguridad nacional” (Thompson).    Cada día hay más víctimas y cada día el público mexicano demanda un alto, pero es un problema demasiado integrado en la sociedad mexicana.  Aunque el gobierno ha hecho muchos esfuerzos para combatir este delito todavía no ha podido empezar a impactar en la reducción del gran número de secuestros en México. 

 

        En México, entre los años 1989 y 1992, los números de secuestros aumentaron 500% (Macko).  ¿Cómo es posible que los secuestros se hayan convertido en una industria tan popular?  Muchos expertos piensan que la razón tiene que ver con el rapto de Alfredo Harp-Hefu en marzo de 1994.  Harp-Hefu era presidente de uno de los grupos financieros más grandes de México (Macko).  Él fue secuestrado y regresado después de que su familia pago 30 millones de dólares.  Brian Jerkins comenta “Claramente, el anuncio en el televisor de que la familia de Harp-Hefu había pagado $30 millón sirvió como inspiración para muchos secuestradores” (Macko).  Los criminales por todo el país observaron cuánto dinero se puede ganar siendo un secuestrador.  En abril del mismo año, Ángel Losada Moreno, vicepresidente de una cadena de supermercados en México, fue raptado y devuelto después de un pago de $50 millones de dólares (Macko).  Desde que ocurrieron estos dos incidentes, el número de secuestros y la cantidad de dinero demandado ha crecido.  Eso puede ser gracias a que los culpables nunca fueron capturados.  Expertos de seguridad estiman que los secuestros incluyen la ayuda de los policías corruptos y/ o de narcotraficantes. Jerkins explica que muchas bandas usan el dinero que ganan de secuestros para invertir más en narcotráfico, o empezar otro negocio ilegal. 

           El incidente que mejor ilustra que tan grave es la situación actual de México es el caso de Alejandro Martí Haik, dueño de la cadena de tiendas Martí Deportes.  El cuatro de junio de 2008, el hijo menor de Martí Haik fue raptado.  Su hijo, llamado Fernando, apenas tenía catorce años de edad.  Durante 52 días la familia Martí Haik tuvo que negociar cada noche.  En una entrevista para Televisa, la cadena más grande de televisión en México, él comento “A raíz de ese momento estuvimos tratando de negociar, cada noche.  En esos instantes debes mantener calma pese a los insultos, las declaraciones, y las amenazas” (CNNEXPANSION.com).  Él continua describiendo que él y su familia tuvieron que entender que su hijo sólo era una “mercancía de canje” para los secuestradores y que ellos tenían que negociar con mayor frialdad (CNNEXPANSION.com).     De todas formas, aunque los Martí Haiks cooperaron y eran pacientes, al día siguiente mataron al chofer de la familia quien llevaba catorce años trabajando con la familia.  Martí comenta “Era como familia, sus hijos jugaban en las fiestas con mis hijos” (CNNEXPANSION.com).  Hoy en día, los raptos no sólo afectan a la familia cercana sino a todos alrededor de ellos.  Muchos de los secuestradores no demuestran nada de compasión y ellos involucran a quien sea.  Después Martí Haik contactó a una empresa de seguridad con cual el tenía relación.  La empresa de seguridad le aconsejo que debería tratar de negociar primero y no entregar todo lo que los secuestradores piden porque después van a regresar por más. Pasaron algunos días y por fin llegaron a un acuerdo.  La familia estaba pidiendo pruebas de vida, realizaban preguntas que sólo Fernando supiera contestar y así confirmar que estaba vivo.  Cuando el nuevo chofer fue a dejar el dinero, espero cinco horas y nunca llegaron con el niño; pero no hay duda que el pobre niño de catorce años estaba vivo.  Después de un corto tiempo, el cuerpo de Fernando fue encontrado asesinado en la cajuela de un auto en la colonia Villa Panamericana, de la delegación Coyoacan, en el Distrito Federal. 


         Este reciente caso refleja cómo ha progresado el nivel de brutalidad e inhumanidad de los secuestros.  Un secuestro es cuando una persona busca recursos económicos a cambio de la libertad de la persona que esta secuestrada.  Tradicionalmente, los secuestradores buscaban a personajes de la clase alta para ser sus víctimas.  Los secuestros modernos de hoy en día, no sólo se enfocan en los grandes ejecutivos o empresarios ahora, cualquier miembro de la clase media puede ser la víctima. México tiene una de las más grandes clases medias en todo Latino América.  Ahora casi toda la población corre el riesgo de ser secuestrada y esa es la razón por la cual el secuestro ha sido adaptado para extorsionar dinero a cualquier víctima y su familia (Thompson).  Durante los años se ha creado muchas   formas diferentes para ejecutar un secuestro.   Un representante de una ONG Holandesa reportó que en Latino América es donde se inventan las “nuevas prácticas de secuestros” (Thompson).   Hay lo que se llama “secuestro exprés”   es cuando roban o toman control de una de sus víctima en un auto (muchas veces pasa en taxis públicos) y llevan a la víctima a un banco o una máquina de ATM para sacar lo más que puedan de dinero de la víctima.  Aunque, los secuestradores de “secuestros exprés” a veces no extorsionan mucho dinero haciéndolo en esta forma, pero ellos pueden hacerlo cuantas veces   quieran porque más del 90% de éstos secuestros no son reportados (Thompson).    Expertos de seguridad dicen que raptos como estos van a continuar en aumento si es que la economía de Latino América sigue expandiéndose y si el gobierno no toma los remedios necesarios. 

            Los altos números de secuestros tienen que ver con el volumen de narcotráfico que pasa por México.  En los últimos años, México con la ayuda de los Estados Unidos, ha lanzado una campaña contra el narcotráfico como nunca antes lo han hecho.  El gobierno Norte Americano ha hecho muchos esfuerzos para tratar de poner a un alto a las drogas que vienen de carteles Mexicanos.  George Bush ha aprobado un presupuesto de $400 millones de dólares para combatir el narcotráfico y esto ha afectado el sistema de crimen ilegal por todo México (Gould).   Ciudad Juárez en el norte del país es la más peligrosa en todo México seguido por el Distrito Federal, y está localizada cerca de la frontera con los Estados Unidos.  En Ciudad Juárez muchas de las organizaciones ilegales si han sufrido económicamente porque ya no es tan fácil narcotráficar y ganar las cantidades de dinero como antes.   Por esa razón, en el verano de 2008, cuatro policías encargados de investigar los carteles fueron brutalmente y públicamente asesinados en Ciudad Juárez.  También, los carteles de la droga luchan entre ellos mismos   por el control del narcotráfico a los Estados Unidos.  Muchos carteles ahora están enfocando todos sus esfuerzos en los secuestros.  Simplemente, cuando el nivel de narcotráfico disminuye en México los números de secuestros aumenta.    

            Aunque, si hay policías con buenas intenciones, como los que fueron asesinados en Ciudad Juárez, también hay muchos policías que son corruptos e ineficientes.  Guillermo Eduardo Ramírez Peyro, es un ex policía y un informante a quien se le pago la cantidad de $224,000 dólares por dar información de alto-nivel a narcotraficantes en México (Gould).  En su testimonio el dio evidencia que “policías y autoridades militares en México han sido corrompidos por narcotraficantes, y hasta en muchos casos han ayudado a ejecutar secuestros y matanzas ordenadas por los líderes de los carteles” (The Washington Times).  La realidad es que la fuerza de policías en México no tiene el poder ni recursos para combatir el alto número de secuestros y crimen por todo México.  Los Policías en México, no son muy bien pagados, como en otros países, por esa razón muchos de ellos se involucran en actividades ilegales para ganar un poco más de dinero.  Líderes de carteles hicieron “acuerdos” con “oficiales de alto nivel” incluyendo personas de la milicia, y oficiales de policía, para proteger sus bandas de drogas y sus operaciones de tráfico de drogas” (The Washington Times).  En el caso de secuestros “si los policías, a veces, no toman el dinero (que les ofrecen los delincuentes), y si no cooperan, están en mucho más peligro que si son honestos.  En Colombia no se daba mucho esta situación pero se utilizaba “la mordida”, una especie de soborno, porque los policías son mejor pagados al contrario de lo que sucede en México” (CNNExpansion).    El gobierno federal de México, aunque quieren eliminar los altos números de secuestros, no puede hasta que limpien la fuerza de policía de oficiales corruptos.  Esa es una meta demasiado difícil que tomará muchos años de trabajo. 

            México está enfrentando un problema de seguridad nacional que está afectando a toda la población.  Cada día hay más secuestros y cada día se vuelven más brutales.  La comunidad Mexicana no puede confiar en las fuerzas de policía y tienen que vivir alrededor de crimen y narcotráfico.  Aunque el gobierno federal está tratando de mejorar la situación no han podido hacer mucho.  México y el resto de Latino América tiene que levantarse y nunca parar de buscar un mejor país.